Acompañamiento de voluntarios ante el desánimo y la soledad

Queridos voluntarios y simpatizantes de la Pastoral Penitenciaria.
Estamos viviendo todos unos días duros y más para nuestros internos en las cárceles: ánimo a todos.

Esto lo venceremos y volveremos a trabajar con entusiasmo renovado.
Que no decaiga la ilusión: nosotros somos el batallón que Jesucristo ha elegido para una labor especial y él está ahí, a nuestro lado y tambien en las cárceles.

Reenvío estos documentos que P. Florencio manda desde la Central de Madrid.

No nos olvidemos de rezar: por los presos, los funcionarios, los sanitarios, los responsables y gobiernos, los enfermos, los mayores y jóvenes, nuestros niños: que el clamor llegue al cielo desde cada casa, cada boca. Desde la obligada reclusión esta Delegación está a vuestro servicio. Todas las iniciativas son bien recibidas en lo que tengan de ayuda y utilidad.

Un abrazo, Isabel, delegada.