Peregrinación a Lourdes

NUESTRAS CÁRCELES TAMBIEN HAN IDO A LOURDES A SALUDAR A LA VIRGEN Y AYUDAR A LOS HERMANOS ENFERMOS

Un año más la Hospitalidad de Lourdes de la Iglesia en Zaragoza , invitó a la Pastoral Penitenciaria para que les acompañásemos durante los 4 días que duró la Peregrinación de los enfermos, los voluntarios y peregrinos con nuestro Arzobispo a la cabeza a saludar, orar, llevar nuestras inquietudes, alegrías y penas a los pies de la Madre de Dios en Lourdes. Allí, junto con su Hijo Jesús estaba esperándonos y allí fuimos del 29 de junio al 2 de julio pasados.

Las prisiones de Aragón fueron muy solícitas en los trámites y permisos que supone sacar del país a los internos (presos) pero se consiguió: 2 hombres y 1 mujer de Zuera Centro Penitenciario, 3 hombres de Daroca C.P. y 1 hombre de Teruel C.P. y algunos voluntarios de la Pastoral, nos reunimos a la hora indicada con el resto de la peregrinación en las puertas de los autobuses.

Fuimos saludados y muy bien recibidos por todos los peregrinos: si en alguna ocasión ha habido susceptibilidad, miedo o recelo ya se ha vencido. Tambien D. Vicente nos saludó en público.

Solo llegar a Lourdes nuestros chicos se presentaron al trabajo: cogieron los carros de los enfermos, les acompañaron a rezar, a procesionar, a las eucaristías, a los baños de agua fría de la roca, a visitar todo, a hacer compras y caprichos y tomaron refrescos con ellos: eran “su enfermo”, su amigo… y la responsable del grupo no tuvo que preocuparse por ellos: todos íbamos a una: que gozo!

El 3er día había que hablar: nos reunimos y he aquí los testimonios que recogí:

 1.- “Vivo estos días como una acción de gracias a Dios por el tiempo de cárcel que me ha hecho crecer, reflexionar, estudiar. Estoy reforzado como persona. Estos días han sido una experiencia vital, una plenitud de amor”

 2.- “Muy a gusto. En el grupo cada uno nos estamos preocupando por el otro, el enfermo y el compañero. Los enfermos me han enriquecido, porque el enfermo es el corazón de Lourdes. Me he tenido que superar porque no me gustaba ver el dolor, pero he visto la presencia de Dios”

 3.- Es la primera vez en la vida que ayudo a alguien y ni me imaginaba que olvidaría mis males de preso, lejos de la familia, condenado, para ayudar a otros que están peor. No me gusta la comercialización del dolor”

 4.- “El matrimonio que acompaño enfermos los dos, tienen fe y la han compartido. Me siento flotando”

  5.- “Estar con las personas que nos necesitan me ha dado dignidad, respeto, solidaridad, me ha hecho poner en mi acompañamiento alegría, calor…He hecho amigos estos días”

  6.- “Tengo experiencia de trato con enfermos y sé que son momentos muy delicados y hay que poner calor, delicadeza.. Por dentro me han llegado muy profundo todas las celebraciones litúrgicas”

  7.- Mi enfermo me ha abierto los ojos. Creo en dios pero no celebro. La convivencia del grupo nuestro muy buena”

  8.- “Tengo experiencia de familia enferma y ya había estado en Lourdes, pero esto ha sido distinto. Estoy en la cárcel y me siento muy mal y pienso que venir aquí ha sido una oportunidad que Dios me ha dado. Los enfermos me han marcado y me siento “curándome”

  9.- “He vivido una experiencia de comunidad en torno a Jesucristo: todo el mundo reza. El grupo me ha cambiado la mentalidad, muy bien. Doy gracias a Dios por la salud al ver cuanto sufren los enfermos”

  10.- “He estado enfermo y no pido muchas cosas a Dios porque me da vergüenza. Solo tengo fe y doy gracias a Dios porque estoy mejor que muchos. Doy gracias a la Virgen que le prometí cuando estaba enfermo venir a verla.

Yo voy a Dios a través del hombre, de cada persona. Me ha gustado mucho”

Gracias a Dios padre de justos y pecadores que siempre nos acoge y ama por Jesucristo el Señor!