Boletín Puente 99

Os facilitamos el nuevo número del Boletín Puente, editado por el Área Social – Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española

Os copiamos parte de su editorial:

El número 99 del Boletín Puente se centra en algunas experiencias de la pasada Navidad, y otras experiencias adelantadas de la Semana Santa. Dos momentos que marcan la vida de una prisión. Navidad, sobre todo, los Reyes generan ilusión, regalos, generosidad, que en forma de fiesta de los Reyes Magos transforman la prisión en un centro de ilusión, en un lugar de esperanza.

Y la Cuaresma y “un poco de Semana Santa”, que en el próximo número nos extenderemos más, nos acercan al misterio de la muerte y Resurrección. En prisión resucitar es vivir, es levantarse, es volver a empezar, y eso es lo que algunos testimonios nos han transmitido estos días.

Pero en este número encontrarás al Papa Francisco compartiendo vida, compartiendo visita y viajes con los presos. El Papa Francisco durante su pontificado ha visitado 15 prisiones, 9 en Italia y 6 fuera de Italia. En todas visitas ha llevado ese mensaje de amor de Dios para con los privados de libertad, donde les dice que Dios les quiere, pero que también quiere que cambien de vida. Les ha llevado un mensaje de esperanza, cuando dijo en Chile, en enero de 2018 que “una condena sin futuro, no es una condena es una tortura”.

El Papa Francisco quiere ser portador de esperanza, de forma que la prisión no sea el punto y final, sino el punto de partida de una nueva vida. Ha transmitido mensajes de esperanza para ellos y para sus familias. A su vez es importante remarcar que el Papa Francisco se ha reunido 21 vez con grupos y colectivos relacionados directamente con la prisión. Ha tenido encuentros con el mundo de la judicatura, el mundo de los trabajadores de prisiones, políticos relacionados con el medio, donde les ha trasladado que quien está en prisión es una persona y que merece una oportunidad. Y significativo ha sido la carta que un grupo de presos de la cárcel de Castellón I le han escrito al Papa Francisco, en nombre de todos los presos de España, invitándole a que venga a visitar España, y que de paso visite también una prisión.