El Papa Francisco visita cárcel de menores

El Papa Francisco, en su viaje a Panamá con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, ha visitado una cárcel de menores a las afueras de la capital panameña (centro “Las garzas”).

PACORA (PANAMÁ), 25/01/2019.- El papa Francisco visita la cárcel de menores de “Las Garzas” de Pacora, en Panamá, donde quiso llevar la celebración de la Jornada de la Juventud (JMJ) a estos jóvenes privados de libertad, que hoy fueron también peregrinos y a quienes animó a pelear por su reinserción. EFE/Ettore Ferrari

Así se recoge la noticia en el diario Clarín (https://www.clarin.com/mundo/papa-visito-carcel-panama-llamo-dividir-sociedad-buenos-malos_0_vAYka1w3K.html):

El Papa Francisco defendió enérgicamente este viernes la posibilidad de rehabilitación de quienes cometen delitos y criticó a aquellos que dividen a la sociedad en “buenos y malos” por considerar que con esa actitud se “levanta un muro invisible que hace creer que marginando, separando o aislando se resolverán mágicamente todos los problemas”. Fue durante una visita al correccional de menores “Las Garzas”, en las afueras de la capital panameña, que aloja a casi doscientos reclusos, a quienes exhortó a superarse y no caer en la tentación de que no se puede cambiar porque ello “no es verdad”.

Francisco –que confesó a varios internos- formuló una crítica furibunda a quienes estigmatizan a los que cometieron delitos. “Con la vida de la gente parece más fácil poner rótulos y etiquetas que congelan y estigmatizan no solo el pasado, sino también el presente y el futuro de las personas. Rótulos que, en definitiva, lo único que logran es dividir: acá están los buenos y allá están los malos; acá los justos y allá los pecadores”. Y que así una sociedad “entra en un círculo vicioso de divisiones, reproches y condenas; entra en una actitud social de marginación, exclusión y de confrontación que suele llevar a que el hilo se corte por lo mas fino”.

Previamente, uno de los reclusos, Luis Oscar Martínez, de 21 años, dio un emotivo testimonio. Tras señalar que no tenía palabras para explicar “la libertad” que sentía en ese momento y agradecerle que escuchara a “un joven privado de libertad”, dijo que su vida fue difícil a partir de que cuando tenía un año su padre lo abandonó y que tuvo que seguir “la batalla” su madre. “Cuando iba creciendo sentía que me faltaba algo, que había un vacío dentro de mí. Hoy sé que ese algo que faltaba era la voz de un papá que me guiara con amor”, explicó. Afirmó que ese papá lo encontró en Dios, pero que tiempo después tropezó, y cometió un delito.

“No imaginé que tendría consecuencias graves como perder a parte de mi familia, mis estudios y estar en un lugar como este. Causé un daño muy profundo a un ser querido y a mí. Cuando me detuvieron en abril de 2016, creí que todo había acabado”, señaló. Y agregó: “Si estoy ahora hablando con usted es por gracia y amor de parte de Dios. Me siento agradecido, porque puso aquellas personas en mi caminar para ayudarme a poder culminar mis estudios secundarios y lograr ese cambio en mi vida”. Ahora Luis solo espera salir y convertirse “en chef internacional o en un técnico en refrigeración” y darle esa alegría a su madre.

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